domingo, 24 de abril de 2011

Domingo de Resurrección: retorno al Yankee

Tal y como se había avisado hoy domingo de Resurrección tocaba sesión "light" y así ha sido.
La propuesta de Alfonso Jiménez de asaltar el Yankee ha obtenido "el quorum" requerido y con tal objetivo nos hemos puesto en marcha por carretera en dirección a La Campana para posteriormente enlazar con la vía de aproximación a la sierra.
En la salida contamos con la presencia de Alfonso Jiménez, José González, Patricio Rodríguez, Juan Fco. Baraza, Sebastián Pérez y Antonio Oller, todos debidamente pertrechados para enfrentarnos a las inclemencias meteorológicas adversas que pudieran sobrevenirnos en el transcurso de la jormada dominical.
Afortunadamente, exceptuando el tímido amago de llovizna de última hora en el tramo final de ascensión de la cuesta del Capitán, todo se ha desarrollado dentro de la más absoluta normalidad climatológica.
Hacía mucho tiempo, tanto que no recuerdo la última vez que afrontamos la subida del Yankee desde la vertiente de La Campana.
La primera parte de la ascensión la hemos realizado siguiendo el trazado inverso del circuito de BTT para posteriormente decantarnos por seguir subiendo por el  correspondiente camino.
A esta altura, a Patricio -nunca ha subido por aquí- le asalta la duda y se plantea regresar a casa, si bien el buen consejo de Alfonso le mantiene en ruta.
Coronado el Yankee -500 metros según mi GPS- el descenso hacia Los Arejos se realiza en un periquete a pesar del mal estado del camino.
Optamos por seguir el trazado de la rambla -el mismo que siguió la I Maratón de Águilas- y al llegar a la altura de la carretera de Los Arejos a Pozo Higuera hacemos un alto en el camino para dar cuenta de las vituallas que portamos a la vez que cambiamos el rumbo del itinerario previsto: no haremos la variante de las tuberías a las Pilas sino que seguiremos rambla abajo hasta donde se tercie.
Y se terció bajar hasta Terreros con parada obligada en Honduras, bajo el castillo, para dejar constancia gráfica de nuestro paso por este entorno.
Y a partir de aquí, manta y carretera hacia Jaravía para afrontar la última dificultad de la mañana: la cuesta del "rosario de la aurora".
Quiero probarme una vez más y con la mirada puesta en el cronómetro, en Sebastián que me antecede y en las amenzantes nubes que se ciernen sobre nosotros comienzo a dar de mí todo lo que las piernas me permiten.
En el tramo final de la subida, Rafa y  Cano -cabalgando sobre sus monturas de carretera- me rebasan e intento no perderles la distancia.
Al final, el intento ha sido muy provechoso al haber coronado la cuesta en 9:30. Creo que ha sido mi mejor ascensión.
Una incipiente llovizna nos pone en sobreaviso y una vez reagrupados todos -incluido Alfonso Jiménez "el perú" que ha salido sólo y ha coincidio con nosotros en la subida-  hemos puesto pies en polvorosa directos hacia Pulpí.
Al final, casi 43 kms. de recorrido en un tiempo de 2:50:11Ni que decir tiene que la jornada ha sido muy "light"

sábado, 23 de abril de 2011

Sábado de Gloria y la penitencia de coronar El Cucharón

Tras el bullicio y el ajetreo de Viernes Santo hoy la jornada debía saber a Gloria sobre todo después de haber intentado recuperar el maltrecho cuerpo que nos dejó la disputa el pasado domingo de la V Maratón Ciudad de El Ejido.
La verdad es que hasta el pasado miércoles las piernas seguían acusando tan sobrehumano esfuerzo y para colmo,  si algo nos faltaba, nos echamos a la calle para presenciar y aguantar de pie, como pasmarotes, los parsimoniosos desfiles procesionales pulpileños.
No hay cuerpo que pueda "aguntar" tanto ajetreo y eso es algo que hoy Sábado de Gloria podía pasar factura.
Con esta montura no vale
De salida contamos con la incorporación de José González  que ha venido desde tierras valencianas a pasar unos días de asueto -dice que no ha cogido la bicicleta desde septiembre- y con la compañía moral de Sebastián Pérez -digo moral porque lo que no se puede hacer es presentarse a la hora de la salida con montura equivocada: hoy tocaba mtb, no moto.
Alguien propone subir la sierra de Almagro desde la vertiente de Cuevas y dicho y hecho.
Nos ponemos en marcha hacia el Centro Hípico para desde allí dirigirnos a Los Guiraos.
Y como siempre suele ocurrir -esto es increíble despues de tantos cientos y cientos de Kms. por estos entornos- hay algún biker que desconoce la variante de la cantera de Los Guiraos a la Torre de las Mateas.
Así pues, no queda más remedio que oficiar de anfitriones para ellos y gustosamente lo hacemos.
El tránsito desde la cantera a la Torre de las Mateas por la senda "salvaje" resulta cuando menos complicado  fundamentalmente porque por aquí se pasa de "uvas a peras" y en esas condiciones el paso termina angostándose y las malezas invadiendo "la calzada", circunstancia que obliga a ser extremadamente cautelosos en el pedaleo por temor a no saber con qué obstáculo podemos toparnos.
El tránsito da para tanto que hasta, sin percatarme de ello, me quedo a dos velas con la tarjeta de vídeo. ¡Se acabaron las fotos y los vídeos! 

Ahora el testigo está en manos de la Blackberry de Vicente.
Y se lo ha tomado tan a pecho que ha oficiado a la perfección su cometido: fotos y vídeos por doquier.
En la transición hacia El Alhanchete, rodando por la finca de Alfonso García buscando el enlace con el camino de subida a Fuente Álamo, incomprensiblemente la rueda delantera no es capaz de salvar un regato de escasamente diez centímetros de profundidad -creo que no he puesto todo lo que debía para evitarlo- y salgo disparado por delante del manillar a la vez que cubierta "destalona" y pierde parte del líquido sellador.
Manos a la obra. Damos viento y proseguimos hacia adelante.
¿Por qué no subimos hasta Fuente Álamo y recargamos agua?
La sugerencia se convierte en orden y allí que nos presentamos todos.
Este paraje ha dejado de ser desconocido para algunos lo mismo que la senda de la variante que nos conduce hasta la finca de naranjos ubicada en la antesala de la ascensión a la Sierra de Almagro.
Hoy no hemos tenido problema alguna con relación a la localización del punto de enlace con la carretera de subida.
Y a partir de aquí comienza la "diáspora". La sucesión de dificultades orográficas junto a las exigencias físicas determinan que el grupo se fraccione totalmente.
En la avanzadilla, Vicente González, Fco. Toledo y Bartolomé Pérez; más atrás, este narrabiker junto a Antonio Pérez; algo más atrás, Antonio Martínez, y cerrando "la cordada" Alfonso Jiménez, José González y Patricio Rodríguez.
Alcanzado el collado de El Cucharón prosigo la ascensión hacia la cima de los repetidores.
Hace mucho tiempo que no visito los repetidores y hoy, sábado de Gloria, quiero vestirme de Gloria.
Mientras tanto Fco Toledo opta por bajar al encuentro del resto del grupo, Bartolomé Pérez toma las de Villadiego y baja hacia Pulpí por el El Rincón de El Saltador -¿algún día logrará terminar la ruta junto a los que salimos?- y  finalmente Vicente Glez. se anima y también corona El Cucharón lo mismo que hace más tarde Antonio Pérez.
Nadie más se atreve a subir. Sólo Antonio Mtez. lo intenta, -Vicente baja infructuosamente en su búsqueda- pero el resto de "la cordada" le indica que ellos ponen pie en polvorosa hacia Pulpí y él desiste en su intento.
Tiempo para la última foto de la jornada y a volar hacia Pulpí.

Como si de buenos indios se tratara, comenzamos a rastrear huellas y a seguirles los aires.
Han subido por El Soto -allí que vamos nosotros-, han tomado la variante hacia la rambla de los Mahomas -y nosotros también.
Al final, a la altura del otrora  bar Benzal, los divisamos negociando la rotonda de acceso al polígono.
¡Hemos llegado pisándole los talones!
La verdad es que al final la osadía del sábado de Gloria se  ha tornado en penitencia a tenor del desgaste físico acumulado.
No obstante, mañana, si el tiempo no lo impide -siempre podemos echar mano de los chubasqueros- la aventura continuará. Eso sí, será "light".

¿Los vídeos de la jornada? En estos momentos, caminando hacia Youtube.

lunes, 18 de abril de 2011

Cinco de cinco y al final, un 69

Eso es lo que ocurrió. Dale que te pego, bregando, sufriendo, disfrutando, subiendo y bajando y... al final todo concluye con un 69.
Un sexagésimo noveno puesto en la clasificación general de la V Maratón Ciudad de El Ejido a tenor de la información que Emilio, uno de los miembros del CDC Peñas, me facilitó al término de la marcha.
La cosa podía haber sido mejor, pero la Sierra de Gádor se las trae hasta el punto que este año la participación se ha reducido considerablemente tal y como ya había ocurrido quince días antes con la disputada en Macael.
Creo que la organización habrá tomado nota de ello y comenzará a pensar en ofrecer una ruta mucho más popular -¡Cómo me acuerdo de Mazarrón! y consecuentemente con menor dureza y exigencia técnica.
Y es que las cifras son de escándalo: la cota más alta situada en Fuente Alta -no podía tener otro nombre- estaba a 1740 metros según mi GPS; el desnivel acumulado de 2053 metros -señal inequívoca de que había muy pocos "subibajas" después de alcanzar la cima; sendas demasiado exigentes física y técnicamente -especialmente el tramo en bajada de la segunda donde este año no me bajado por delante del manillar como el año pasado, lo he hecho por mis propios medios para evitar males mayores.
A nivel particular, plenamente satisfecho porque he logrado rebajar el tiempo del año pasado en casi 5 minutos a pesar de este año el recorrido ha tenido casi 5 kms. más.
Con respecto a las sensaciones he de decir que acabé bastante entero.
¡Cómo cambian las sensaciones cuando se corona la cima de Fuente Alta después de más de 33 kms. de pedaleo continuo!
De llegar medio muerto, con asomos de agotamiento de cuádriceps a revivir es cuestión de segundos: el tiempo que se tarda en "refrigerarse" en el penúltimo avituallamiento y mirar hacia abajo contemplando las "bondades" del trazado que a partir de ese punto nos depara el recorrido.
La curiosidad me asalta y observo el GPS: 1740 metros de altura, algo más de 33 kms. recorridos, 3:23 horas invertidas y 9.8 kms/h. de media y estoy en la mitad de la ruta.
Junto a Francisco Toledo -mi fiel compañero en toda la maratón- nos dejamos caer hacia la meta sabiendo que este año no tenemos que bajar por la dichosa senda del "Lagarto" aunque en su lugar han colocado otra nueva.
Hay que felicitar a la organización por este cambio. Para mí, lo mejor de todo el recorrido: técnica, sí, pero asequible para la inmensa mayoría de los participantes.
Salvada esta senda, a partir de ahí, bajada "desenfrenada" por camino de tierra, cemento y asfalto hasta plantarse en la meta ubicada en el pabellón de deportes de Santa Mª del Águila.
¿Fotos?
Lamentablemente ni una, ni siquiera de móvil. Esperaremos a las de la organización a la que le di la tabarra para que nos "captaran" allá donde estaban. Y no digamos al de la televisión: antes de la salida, en plena marcha y a la entrada de meta.
Ya veremos el caso que me hacen.
¡Cinco de cinco! Así es: cinco ediciones de la Maratón Ciudad de El Ejido, cinco participaciones y cinco finales felices. Ya soy el único pulpileño que puede decir esto.