domingo, 4 de abril de 2010

Paseo dominical: De El Algibejo a Gorreta

Tal y como estaba previsto, la jornada dominical no debía entrañar un gran desgaste de energía después de la paliza de ayer sábado.
Había que acomodarse a la ruta y el ritmo que impusiera el grupo dominical.
Así pues, a la hora acordada, desde la Glorieta nos disponíamos a tomar la salida contando con la presencia de Patricio y su hermano Paco Rguez., Antonio Oller, Francisco Toledo, Alfonso Jiménez, Antonio Martínez y mi cuñado Juan Ponce.
Paco Rguez. propone realizar la ruta de El Algibejo y hacia allí ponemos rumbo. 
En algo más de media hora alcanzamos la fuente de El Algibejo, lugar en el que detenemos la marcha para reagrupamiento de grupo y algún ajuste mecánico en la Mondraker de mi cuñado Juan.
El siguiente agrupamiento se produce en la cima de la subida, camino del alto de Las Cruceticas.
Aprovecho el momento para adelantarme al grupo y grabar la subida del repecho inmediato al "castillo-chalet" que corona una de las cumbres de estos cabezos.
Incomprensiblemente, no he podido localizar  en la tarjeta ninguno de los vídeos realizados. ¿Qué habrá ocurrido para que las fotos -excepto las realizadas  hasta El Algibejo- se hayan guardado y los vídeos no?
La bajada desde aquí al cruce con la carretera de Águilas a Puerto Lumbreras  es vertiginosa, en algún caso se superan los 50 kms/h.
Al coronar Las Cruceticas, mi cuñado Juan opta por abandonar nuestra ruta y poner rumbo hacia Venta Ceferino y Almendricos.
El resto optamos por el camino de montaña que nos conduce hasta Los Arejos.
El viento de norte que nos ha acompañado en todo el recorrido ha contribuido a que este tramo se haya realizado muy rápidamente.
Tras el descanso-avituallamiento en la fuente de Los Arejos, reemprendemos la marcha con destino a la senda de "las tuberías" de la comunidad de regantes de Águilas que nos habrá de dejar a los pies del alto de Gorreta.
Llegados aquí, mis sensaciones son buenas y decido "meter plato". Francisco Toledo me acompaña y pedalada a pedalada, al cabo de 8 minutos, coronamos el alto, seguidos de Antonio Oller.
El resto, cada uno a su ritmo, concluyen su particular ascensión poniendo broche a la última dificultad de una  jornada en la que, según mi Cateye, se han recorrido 43.4 kms. en un tiempo de 2:55:21 h. a una media de 14.8 kms.
 

 De cara al próximo fin de semana, mis salidas se verán afectadas por la disputa de la IV Maratón de MTB "Ciudad del Ejido", prueba puntuable para el Open de Almería de Maratón de MTB. Por cierto, si alguien desea participar, el plazo de inscripción finaliza mañana lunes para los bikers no federados y el día 9 para los federados.
Momentáneamente, el CDC Pulpí contará con mi  participación y la de Fco. Toledo.

sábado, 3 de abril de 2010

A la búsqueda del agua del Negratín

Ese ha sido el objetivo que nos hemos propuesto: comprobar cómo el agua del trasvase del Negratín está engrosando las nulas reservas hídricas del pantano del Almanzora.
La verdad es que la ruta ha merecido la pena a pesar de que al final hemos superado con creces los 60kms. -sin tener en consideración que con el "sooo" y con el "arre" he vuelto a tener problemas en dos ocasiones y el Cateye ha debido resfriarse al atravesar al corriente de agua que baja río abajo, incidencia detectada después de al menos 2 kms. de ruta.
Felizmente, la normalidad mecánica se restituyó minutos después de detectarla en la parada realizada para reponer fuerzas.  
En la salida me acompañan Alfonso Jiménez, Francisco Toledo y Ángel  Martínez  -desde hoy hemos perdido a nuestro incondicional José Cabrerizo que ha optado por abandonarnos para preparar su inminente partida  hacia Formentera.
Inicialmente pensábamos subir hasta Huércal para desde allí dirigirnos a Santa Bárbara y abordar la margen derecha del Almanzora, pero al llegar a El Saltador optamos por la variante que faldeando la Sierra de Almagro nos pone a los pies de la variante que nos lleva a Huércal la Vieja y desde aquí al lecho del Almanzora.
Y hete aquí la gran sorpresa de la jornada:  hay que  atravesar el río por el que baja una hermosa corriente de agua, parte procedente del propio río y otra de las aportaciones extraordinarias del trasvase del Negratín, del orden de los 3000 litros por segundo.
Aprovechamos el momento histórico de ver aguas río abajo para las fotos y los vídeos correspondientes vadeando esta zona y la posterior subida con porcentajes próximos al 20%.
Después de la sesión de vídeo -hay que ver lo que cuesta quedar bien ante la cámara-, llegados al cruce con el camino de la vía de servicio del pantano aprovechamos el momento para reponer fuerzas y "cambiarle las aguas al canario".
A partir de aquí, pedales y más pedales aderezados con mucha "cháchara" para ir salvando las sucesivas subidas con las que nos enfrentamos antes de llegar al pantano.
En el trayecto, al observar  cómo el tarayal  por el que en otras ocasiones hemos atravesado el lecho del río ha quedado anegado por el agua, descubrimos que realmente se ha incrementado bastante el nivel de agua acumulada: en esta zona debe superar los 3 metros.


Resulta enormemente placentero para los sentidos poder ver una gran lámina de agua en el Almanzora cuando hasta hace unas pocas semanas lo único que se percibía era una "costra" putrefacta y maloliente de agua procedente de la Edar de Huércal Overa.
Desde el pantano a Pulpí, poco que contar excepto la parada realizada en la zona de Tegefín para dar cuenta de un par de naranjas que sabedoras de nuestra falta de energía nos salieron al encuentro para nuestro deleite.
Al final mi Cateye -sin considerar su "lapsus itinere" -ha marcado 62.1 kms. realizados en 3:45 horas, a una media de 16,5 kms/h.
Y mañana domingo, a partir de las 9.00 de la mañana -¡hay que ver qué rasca hace a esta horas! lo que Dios  y el grupo que se forme quiera, pero... nada de exigencias.

jueves, 1 de abril de 2010

Comenzamos abril con un palizón en la Sierra de los Filabres y lo peor, sin cámara de fotos

6.45 horas. Suena el despertador.Hay que madrugar porque hoy jueves santo tenemos una cita en Macael y el camino no está en condiciones óptimas: la carreterera de Pulpí a Huércal, para juzgado de guardia; la de Overa a Albox, para juzgado de lo criminal.
A las 7.30 horas José Cabrerizo, mi hijo Antonio y este narrador nos ponemos en marcha.
Primer punto de encuentro, el cruce de los Álamos donde teóricamente nos juntaremos con Juan Antonio Cano y su sobrino Alfonso.
Tras más de 10 minutos de espera y teniendo en consideración que a las 8.00 horas habíamos quedado en encontrarnos en Overa con Paco Pérez, Fernando, Antonio Fernández "Guerry" y Andrés Fernández "Afis", le comunico a Juan Antonio Cano que partimos, que en el camino nos veremos.
Al llegar a Overa -con cierto retraso acumulado- el grupo reemprende la marcha por el tortuoso camino que nos conduce hasta Albox y de aquí por la vía rápida del Almanzora hasta Fines para posteriormente desviarnos hacia Olula y Macael finalmente.
Llegamos al lugar de concentración con cierto tiempo de adelanto.
Pronto llegan Juan Antonio Cano y Gerardo Martínez, de Mojácar.
A tenor de lo visto, se promete una jornada ciclista de "altura" con la participación de los "team" de Albox, Macael -con Serrano al frente de esta movida.
Momentos para las fotos de rigor. Tomo mi cámara y... mira por donde me informa que no dispone de tarjeta y que la memoria interna está "repleta".
Mi gozo en un pozo.¿Cómo habré estado para olvidar elemento tan crucial?
Juan Antonio utiliza su móvil para inmortalizar la quedada, actitud que repito yo con el mío.
Así pues, en esta ocasión fotos muy pocas: las de Juan Antonio, las de Guerry y las mías...
A partir de aquí  comienza la odisea ciclista: los primeros kms. con los cuerpos prácticamente fríos -hay que ver que fresco hacía esta mañana en Macael- pican de lo lindo tanto en el tramo asfaltado de la carretera de Laroya como posteriormente en el camino de ascenso que nos dejaría a los pies del primer escollo técnico de la jornada: una senda bastante técnica salvada por la mayor parte de los bikers sin grandes problemas.
A partir de aquí, toboganeo continuo hasta acceder a la carretera ¿asfaltada? que paulatinamente nos dejaría en una pista en falso llano, preludio de la gran ascensión de la jornada inciada tras la reposición de agua en la fuente situada en esta zona.
Nada más comenzar el tramo de ascensión, Serrano opta por disgregar el grupo en dos: uno, hacia la cota de los 1600 metros de la ruta larga; otro, hacia el valle de la ruta corta, con gran cantidad de ciclistas mayoritariamente  pulpileños y cuevanos que no ven con buenos ojos seguir mermando las escasas fuerzas que van quedando.
Aquí comienza parte de mi calvario. Por mucho tiempo creo que voy cerrando el grupo de la marcha larga -al final me enteré de que Gerardo optó por seguir mis pedaladas.
Durante mucho tiempo voy teniendo a la vista y a diferentes distancias al grueso de la "cordada" ciclista, pero, en un momento determinado, momentos antes de cruzarme con el grupo de Ibarra que proveniente de otra ruta descendía hacia el valle, pierdo el contacto visual con mi referencia que en este caso era Alfonso "suna".
Conozco la zona desde el año pasado y no me inquieto en  absoluto. Sé por donde bajas hasta Macael. Continúo mi ascenso y al llegar a los 1500 metros, al punto donde el año pasado estaba ubicado el segundo avituallamiento y desde donde se descendía hacia el valle me detengo a observar la existencia de rodadas en el suelo.
No aprecio nada y pienso que por ahí no han bajado, que han debido seguir por la pista hacia adelante.
Al cabo de tres kms. en dirección a Senés  la situación comienza a preocuparme. Me detengo y telefoneo a Juan Antonio Cano. Sin cobertura momentánea. ¡Lo que faltaba!
Regreso hacia el punto de avituallamiento y hete aquí que en ese momento suena el teléfono. Juan Antonio Cano pregunta por mi situación y...
Descubro que estoy a escasos 200 metros de ellos. ¿Cómo es posible que les haya adelantado?
La explicación es bien sencilla: en un momento de la ascensión el camino se bifurcaba a la derecha -este es el tramo nuevo que se incorpora a la ruta de este año- y yo seguí por la izquierda. ¿Cómo iba a localizarlos visualmente?
Reagrupados, comenzamos a descender vertiginosamente hacia el "toboganeo" de valle.
En este descenso surge un problema -que se mantendría en el resto de la ruta -con un participante de Macael: pinchazo o pérdida de aire en su rueda trasera, rnflados y más inflados para salir adelante -en este caso con la bomba de Juan Antonio Cano que finalmente en pleno tramo final terminaría perdiéndose y con ello las posibilidades de seguir inflando o cambiar la cámara.
Ninguno de los cuatro que cerrábamos  el grupo disponía de  bomba. No quedaba más remedio que echar pie a tierra  todos, llamar a Serrano y esperar que acudiera en coche a su rescate.
La verdad es que anduvimos muy poco tiempo. Serrano  no tardó en llegar y a partir de aquí nos tocó seguir su estela a través de la  carretera y caminos de las canteras.
Al regresar al punto de partida, nadie permanecía en el lugar: los de la ruta corta porque casi nos aventajaron en una hora  y los de la larga porque no tenían que esperar a nadie.
Sólo Gerardo, Alfonso "suna" -que se perdió en el tramo final  junto a su compañero de fatigas cuando nos abandonó- José Cabrerizo y Antonio Fernández -no tenían opción de hacer nada porque las llaves del coche estaban en mi poder- esperaban nuestra retardada llegada.
No he podido recabar impresiones del resto de los bikers, pero si hay algo en lo que todos hemos coincidido es en su extrema dureza. Son muchos kms. de subida, en algunos casos con porcentajes próximos al 20%.
El próximo día 18 habrá que tener en consideración todas estas circunstancias si se quiere "llegar" a meta.

Con relación al recorrido registrado por el GPS, si alguien lo observa podrá observar que hay un tramo totalmente recto: representa casi 3kms. -el tramo comprendido entre el momento del reagrupamiento en la bajada de la primera senda y el correspondiente a nuestra incoporación a la vía asfaltada.
Son incidencias que ocurren cuando uno pulsa "stop" y se le va el santo al cielo y olvida darle al "start" .