domingo, 1 de marzo de 2009

En Turre, Marcha organizada por los bomberos

Las previsiones meteorológicas, afortunadamente, se fueron al traste y la jornada del domingo ha amanecido esplendida.
Me levanto temprano, cojo mis "bartulos" ciclistas y pongo rumbo hacia Turre donde el cuerpo de bomberos ha organizado una marcha "exclusivamente" cicloturista por el término municipal, con Sierra Cabrera de testigo.
Desconozco dónde se encuentra el Parque de Bomberos, circunstancia que me lleva a hacer unos cuantos kms. más de la cuenta. Al final, un amable turrero me lo indica y a las 8:45 llego al lugar.
Allí me reencuentro con "la peña" ciclista-Patrik de Garrucha, Michel de Cuevas, Gerardo de Turre, el bloque de CDC Carboneras con cambio de "look" en su atuendo, casi irreconocibles en un primer momento, Andrés y Cía de Garrucha y un extenso etcétera hasta completar los 76 esforzados ciclistas que hemos tomado la salida.
Por parte pulpileña, se contó además con Iván -el cadete del CDC Pulpí que al término de la prueba sólo permitió que sólo 16 participantes llegaran antes que él- con Antonio Luis Guillén y los hermanos Muñoz.

A las 9 y media, con media hora de demora, arranca la aventura por los parajes de Turre: caminos rurales, carretera de subida a La Carrasca, senda de enlace con carretera de Gafarillos...
De ahí, bajada hasta el puesto de avituallamiento y desde aquí regreso hacia Turre, inicialmente por una rambla que nos juega una mala pasada.
Comienzo a bajar junto a dos ciclistas de Huércal-Overa -padre e hijo- y nos adentramos en una zona con pocas señales de haber sido transitada.
Mientras guardo la cámara de fotos, pierdo contacto con mis compañeros de rambla. Tengo la sensación de que ando perdido. No hay muchas rodadas en la rambla.
Muchos nos equivocamos de ruta y suerte que alguien, desde las alturas de la montaña se percató de mi error y me invitó a volver y tomar una ruta "alternativa" que acabaría, después de atravesar un bancal de cebada, en la ruta correcta.
Desde aquí hasta el final, ya siempre acompañados por unos o por otros, la ruta se completó felizmente.
El responsable de la llegada me comentó que había entrado en el lugar 47.
En la misma línea de meta, comentando avatares del recorrido con Míchel y otro " ciclista AG2R" descubro que este AG2R es mi amigo Juan de Mojácar, antiguo compañero de estudios en el Instituto de Cuevas. Hacía más de 35 años que no nos habíamos vuelto a ver. ¡Cosas del destino y del ciclismo!

Al concluir la jornada, refrigerio,
entrega de trofeos a los cinco primeros clasificados ¿no era exclusivamente cicloturista? y foto testimonial para el recuerdo de todos los participantes.

Regreso a Los Mojinos

Estaba visto que el estado mecánico de mi Rush necesitaba una revisión a fondo y he aprovechado el parón en el calendario escolar ligado a la celebración del Día de Andalucía para pasarme por el taller y remozarla: casquillos de dirección, de eje delantero, de amortiguador y de pedalier, cambios de platos, cadena y piñones, sustitución de pastillas de freno y engrasado. Vamos, como nueva.
Y en esta situación, el pasado viernes, acompañado por Ismael Valdivieso, volví al paraje de Los Mojinos. Salimos por carretera con dirección a Guazamara para desde allí bajar por la variante del colegio Ntra. Sra. del Rosario hasta el Camino Real que nos conduciría hasta la rambla de Jucainí, el paraje de Los Tres Cabezos, la cañada de Burgallana, Era Alta, Las Cupillas y Alhanchete.
Estabamos dispuestos a afrontar la subida a la Sierra de Almagro, aunque en esta ocasión, al llegar a las minas de Los Tres Pacos lo haríamos por la vertiente de tierra.En plena ascensión, al margen de las fotos testimoniales, echamos pie a tierra para dar cuenta de sendas "romerías" de procesionaria. Al final de la subida, giro a la izquierda para bajar los 3.4 kms. que separan este punto del paraje de Los Mojinos. Ismael quedó gratamente sorprendido.
Tiempo para reponer fuerzas antes de emprender la temible subida que nos conduciría hasta la base de los repetidores de TV. Y desde aquí, como el tiempo apremiaba, descenso hacia la rambla de Vizcaíno por la cañada de Mahoma. Pedales y más pedales, muy buen ritmo para plantarnos en Pulpí con 60 kms. a la espalda.
El sábado, contrariamente a lo habitual, no saldré. Me esperan casi 800 kms. de carretera en el viaje que tengo previsto hasta El Puerto de Sagunto, en Valencia.

domingo, 22 de febrero de 2009

Coronamos Sierra Cabrera

Domingo, 22 de febrero. Jornada memorable. Hay que levantarse temprano porque hay que desplazarse hasta Turre. Allí, junto a restaurante Adelina nos espera Joaquín y Juan con los que hemos quedado para "asaltar" la cima de Sierra Cabrera, el pico Mezquita con algo más de 960 metros de altura. En esta ocasión, el ascenso lo realizamos por Cortijo Grande y La Carrasca por una carretera asfaltada en todo el trayecto.

Los primeros kms. de la subida se hacen llevaderos hasta que llegamos a La Carrasca,pero a partir de este singular paraje el recorrido se endurece y hace más complicada la ascensión. Aparecen las primeras rampas complicadas.
Para coronar Sierra Cabrera tenemos que subir el último km. por un camino de tierra y piedra maltrecho por las lluvias. En algún tramo no queda más remedio que echar cuerpo a tierra.

Y al final, después de 1 hora y 41 minutos nos plantamos en la cima. El espectáculo que se divisa, a pesar de la niebla y las malas condiciones de visibilidad, es inconmensurable.
Naturaleza en plena eclosión de color y aromas, vías de comunicación que se divisan en los serpenteantes valles.

Tiempo para las fotos y los vídeos. Alguno de ellos grabado ex profeso y dedicado a Pablo, un buen amigo de Joaquín.

El descenso vertiginoso por El Dondo a través de una carretera muy estrecha y a veces "maltrecha" nos lleva hasta la urbanización de Cortijo Cabrera. ¡Qué rampones! La subida desde Turre a través de Cortijo Cabrera se muestra más que difícil. Habrá que intentarla en otra ocasión.
Gracias, Joaquín. Gracias, Juan. Habéis conseguido que conozca y disfrute de un paraje de singular belleza abierto a futuras e inminentes escapadas.