lunes, 18 de mayo de 2009

Abriendo nuevas rutas

Después de 16 días sin dar un palo al agua, después de tanto trajín de viajes por tierras castellanomanchegas -primero con la Junta Local de la Asociación Española contra el Cáncer y después con el alumnado del grupo de teatro del IES Mar Serena-, ayer domingo volví a pedalear.
Y lo hicimos en plan bestial. Ni más ni menos que 75 kms. de máxima exigencia acompañado por Alfonso Jiménez e Iván Gómez.

Partíamos desde la Glorieta a las 8.30 con dirección a Guazamara. Desde aquí, a través del Camino Real nos dirigimos a la rambla de Jucainí para posteriormente subir hasta el paraje cuevano denominado Fuente Álamo. Fotos de rigor para dar testimonio de nuestra presencia. Nos refrescamos un poco antes de poner rumbo a la Era Alta y Alhanchete desde donde atravesamos el río para abordar la exigentísima ascensión a los depósitos de Galasa con rampas que en algún momento llegaron al 23%.

Una vez arriba, tiempo para reponer fuerzas, alguna que otra foto y de nuevo en ruta. Descenso muy rápido.
Continuamos la ruta tomado el camino de servicio de la margen derecha del pantano del Almanzora. A la llegada a la bifurcación Huércal-Overa/Ballabona optamos por descender hasta el lecho del río con el objetivo de buscar el camino de ascenso hasta Los Mojinos.

Resultó toda una aventura, una odisea el adentrarse y cruzar entre la tupida red formada por el tarayal y el cañaveral. Mosquitos por doquier alimentados por las aguas residuales "tratadas" en la estación depuradora de Huércal Overa. El olor de la zona pone en evidencia cosas extrañas. Unas marcas, cintas, similares a los utilizados en las marchas de MTB, nos indican el camino a seguir y ayudan a salvar las dificultades que irían acrecentándose una vez alcanzada la margen izquierda del camino.

Pie a tierra, sorteando todo tipo de arbustos, rocas y desniveles, al fin llegamos al camino que nos conduciría finalmente a Los Mojinos. Más de una hora para salvar no más de 1 kms. de distancia. Las fotos son testigo de tantas dificultades.
Desde Los Mojinos a Pulpí, bajo un sol de justicia, muy afectados físicamente, la ruta habitual pasando por la base de los repetidores de televisión para caer por la cañada de Mahoma hasta el Centro Hípico y desde aquí por el camino de Los Guiraos a Benzal tomanos rumbo a Pulpí a donde llegamos pasadas las 2 y media casi extenuados.

Desde luego, la vuelta a la bici no podía ser más cansina. !Qué hartazón!
Sólo nos cabe la satisfacción de haber abierto una nueva ruta hacia la cumbre de la Sierra de Almagro. Tres pasadas más y esto se convierte en un camino. Así que el que lo desee que se ponga "pies" a la obra. Nosotros, por lo pronto, esperaremos algún tiempo para regresar al lecho del río.

viernes, 8 de mayo de 2009

Fin de semana por tierras castellano manchegas

¡Qué semana tan rara! Ni un sólo km. desde el pasado día 1 de mayo, desde la última quedada en Sierra Cabrera. La visita de profesores y profesoras acompañados de alumnos y alumnas de Francia e Italia que hemos tenido en el IES desde el pasado domingo, día 3, y que se ha prolongado hasta el sábado 9, por cuestiones responsabilidad, de protocolo y de hospitalidad me han impedido salir alguna que otra tarde.
La verdad es que tampoco he echado en falta el pedaleo, sobre todo desde que el pasado martes el médico rehabilitador me haya prescrito una veintena de sesiones de fisio que me están ocupando todas las tardes. Al parecer, la resonancia lumbar muestra algún problema de hernia discal.
Y si falta algo, ahora este fin de semana, me voy de viaje. Ni más ni menos que a Castilla La Mancha, a recorrer los paisajes del Quijote.
Consuegra, las tablas de Daimiel, Almagro y las lagunas de Ruidera serán los lugares que visitaré junto al medio centenar de pulpileños y pulpileñas que se han sumado a la propuesta de laJunta Local de la Asociación Española contra el Cáncer.
A la vuelta, este blog será testigo de tan singular "quedada".

viernes, 1 de mayo de 2009

Uno de mayo por Sierra Cabrera

Por cuarta vez consecutiva en cuestión de apenas dos meses Sierra Cabrera ha acogido una nueva quedada. Esta vez siguiendo el mismo itinerario de la celebrada en la antesala de la I Marcha MTB Sierra de los Filabres
Con algo de retraso con relación al horario previsto, después de la foto de rigor, al filo de las 9 de la mañana, partíamos los ocho bikers -Alfonso, Juan Antonio, Juan Francisco, Rafa y Jesús que se enfrentaban a su primera cita turrera, Gerardo, Míchel y este bloguer- en dirección a Sierra Cabrera con objeto de recorrerla de norte a sur y de oeste a este.

En esta ocasión optamos por la subida más asequible, por el paraje de La Carrasca donde aprovechamos su fuente de agua para hacer el primer alto en el camino e ingerir las primeras vituallas de la jornada.

Seguimos ascendiendo hasta la base del Cerro Mezquita para posteriormente descender por la cortijada de La Cufría hasta La Adelfa en dirección a la vertiginosa bajada hacia el paraje carbonero de El Saltador.

En el camino, paradas y más paradas para inmortalizar la singular belleza natural de estas montañas en plena etapa de floración primaveral. Una auténtica sinfonía de color.
Llegados a El Saltador comienza la hora de la verdad. A través de la rambla de la Cueva del Pájaro nos plantamos en la base de la cuesta -otra vez el polar ha dejado de funcionar y nos quedamos con las ganas de concoer el porcentaje real de este terrible ascenso.
Nada más comenzar -hay que meter "todos los hierros"- igual que me ocurió en la subida hacia La Carrasaca vuelvo a tener problemas con la cadena empeñada en saltarse desarrollos o invadir los radios. Me veo obligado a quitar la rueda para deshacer la dichosa lata de la cadena. Para no tener más problemas no me queda otra solución que bajar piñones si quiero subir. ¡Lo que me ha costado mover "el molinillo" bajo un sol de justicia!
Desde aquí, con un cambio meteorológico sustancial -aparece una brisa de levante muy agradable a la par que comenzamos a divisar las primeras nubes- se van sucediendo a lo largo de 8 kms. -distancia que media hasta tocar de nuevo el asfalto de la carretera de Gafarillos- un auténtico rompepiernas con subidas, bajadas, caminos rurales, cañadas, rambla -incluida zona no ciclable a los pies de La Herradura donde volvemos a hacer otro alto en el camino para reponer agua que una señora del lugar amablemente nos ofrece y quitarle "peso", con el consentimiento de esta señora, a un níspero.

Una vez alcanzada la carretera de Gafarillos nos sorprenden las primeras gotas de lluvia. Coronado el puerto, echamos mano de los chubaqueros por si la lluvia arrecia. Afortunadamente la lluvia no fue a mayor y nos repetó en todo el trayecto y llegamos a Turre sin ningún problema.

Al final, según los datos ofrecidos por mi instrumental de abordo, hemos invertido 3 horas y 53 minutos y hemos recorrido un total de 58 kms habiendo alcanzado una velocidad máxima de 63.7 kms/h., ascendido un desnivel máximo del 28%, bajado un desnivel máximo del 22%.

Los datos técnicos de la ascensión han sido: altitud mínima: 53 metros, altitud máxima: 803 metros en la base del Cerro Mezquita, ascenso acumulado: 1550 metros, descenso acumulado: 1555 metros; temperaturas: máxima (36º, seguro que en la dichosa cuesta de la Cueva del Pájaro), mínima (16º) y temperatura media (23º).

No ha estado mal, sobre todo teniendo en cuenta que excepto mis problemas mecánicos de cadena, la caída de Jesús y la abeja que picó a Rafa todo ha ido "sobre ruedas" además de haber invertido casi 15 minutos menos que en la primera cita con esta ruta.

Curiosamente, al llegar a los coches hemos coincidido con lagartobike, el biker de Ciudad Real que nos había comunicado que deseaba hacer Sierra Cabrera. Un problema de acceso a su correo electrónico les ha privado compartir ruta con nosotros. Otra vez será.

Nuestra próxima cita programada con esta zona será el 7 de junio, fecha en la que nuestros compañeros del CDC Carboneras han organizado una quedada que promete buenas sensaciones.